La sonrisa mecanismo de resolución de conflictos



A veces tu alegría es la fuente de tu sonrisa, pero a veces tu sonrisa puede ser la fuente de tu alegría”, Thich Nhat Hanh
Los métodos alternos de resolución de conflictos (MARCs) son mecanismos variados y de fácil aplicación en el comportamiento de las personas. Existe un mecanismo desde el suscrito, un método nuevo para resolver conflictos: la sonrisa.

No es un secreto para ninguna persona que sonreír ante cualquier situación por lo que pasa una persona en conflictos es la mejor alternativa para conseguir la paz a lo interno y externo con los demás.

Para toda relación entre personas, se requiere una empatía y la misma se puede construir simplemente con una sonrisa. La sonrisa es el mejor ejercicio que puede hacer la ciudadanía cuando se siente satisfecha al recibir un servicio con cortesía y amabilidad y ese servicio es la mediación.

La persona mediadora como promotora de la concordia, concertación, del consenso y la convivencia; siempre debe tener en su rostro una sonrisa, para aquellas personas que está pasando por una situación conflictiva con un familiar o un relacionado.

Sonreír va acompañado de un gesto. El gesto no es más que brindar una sonrisa, claro una sonrisa para acompañar a la ciudadanía en la solución de sus conflictos, para ofrecer respuesta a una necesidad imperante de la persona. La persona mediadora puede utilizar esa facilidad que poseemos para compartir la sonrisa y a la vez hacerla cómplice con el otro/a.

Es preciso recordar a Anna Lee con la expresión “Recuerda sonreír, incluso cuando este lloviendo fuera, y si sigues sonriendo, el sol mostrará pronto su cara y te devolverá la sonrisa”. De ese modo al sonreír revertirá en el otro/a la posibilidad de cambiar la mirada a sus situaciones y ver que sus situaciones son tan naturales como su existencia.

En la página de la internet https://es.wikipedia.org/wiki/Sonrisa, expone que desde la filosofía, que la sonrisa es tan maravillosa que moviliza unos 17 músculos tanto en la el rostro así como en los ojos.

La sonrisa puede ayudarnos a visualizar el contexto de otro, manera a la que vemos la realidad. La persona que ejerce la función de mediación podría ser la clave ante las situaciones que a diario nos ocurren en la vida. Principalmente en la familia y en la sociedad.

En algunas lecturas que he realizado, explica que la sonrisa está presente en el ser humana desde el embarazo. Si desde la inocencia estamos sonriendo porque en el desarrollo y adultez no podemos continuar riendo.

Sonreír no es solo de personas, sino hasta de animales. Imaginamos a un animal compartiendo su alegraría con su compañero o compañera de jaula. O más aun, cuando un animal es dejado libre en su hábitat, la alegría y sonrisa le brota que hasta las personas nos damos cuenta de tal suceso.

Los métodos alternos de resolución de conflictos (Marcs), no son más que espacios de sonrisa, no de aburrimiento ni nada que le parezca. Es para sentirnos alegres cuando nota que pudiste como personas mediadora, utilizar tus habilidades, herramientas y saberes a favor de la sonrisa y a la vez a la alegría de otros. Al lograr una conversación, dialogo que tal vez podría permitir el futuro de esas personas.

La alegría es sonreír. Para sonreír hay que estar alegre y la alegría es vida, no la desperdiciemos en conflictos humanos y utilicemos el conflicto como forma de lograr la sonrisa y podría ser colectiva para todas las personas que me rodean.

Si eres persona mediadora, sonríe y siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre: sonríe que a la vez permitirá que el otro visualice su contexto de otra realidad y les ayudara a ser mejor persona.
Sonreír es parte de la mediación como alternativa a los conflictos. Y recuerden, es mejor sonreír que discutir o pelear.

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