La protectora del consumidor



El consumidor dominicano tiene muchos motivos para quejarse, pero hay que reconocer que cuenta con una institución que con pocos recursos realiza una labor titánica en su defensa.

El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) tuvo que vencer muchas dudas tras su nacimiento, pero ha logrado ganarse el reconocimiento de la población a fuerza de mucho trabajo y luchas por tratar de cumplir con sus responsabilidades.

En el camino ha tenido que confrontar a sectores acostumbrados a abusar de los consumidores, pero no ha desmayado.

Proconsumidor hace mucho con poco, aspiramos a que haga mucho más y por lo tanto requiere un mayor apoyo presupuestario.

También requiere mayor comprensión por parte de las otras entidades públicas llamadas a garantizar la calidad de los bienes y servicios que los entes privados le ofrecen al consumidor.

Las decisiones de Proconsumidor no son palabra de Dios y por eso cualquier sector que se sienta lesionado por las mismas tienen recursos legales a los cuales acudir.

Eso también es parte del ejercicio de los derechos.

No podemos permitir que a esta entidad se la vea como una enemiga de comerciantes, farmacéuticos, prestadores de servicios.

Por el contrario, es un instrumento que contribuye a que se ganen el favor del público a base de ofrecer buenos productos y servicios.

Necesitamos un Proconsumidor fortalecido

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