La asesoría legal en mediación



Desde el punto de vista de la mediación familiar, comunitaria, vecinal y de condominio; una asesoría legal a las personas usuarias debería siempre contemplar la posibilidad de que los mismos puedan lograr un acercamiento y por supuesto un acuerdo en torno al conflicto que ha suscitado entre las partes.

El profesional de derecho que conoce los métodos de resolución de conflictos como mecanismos para resolver conflictos entre las personas, es la persona ideal para asesorar en todas las materia del ejercicio de la abogacía. Es decir, quien permite a las personas en controversia la oportunidad de buscar una solución amigable ante lo adversarial en vez del tribunal.

En un proceso de mediación de un conflicto cualquiera que sea, es mediable si las personas lo ven de esa manera. Ninguna ley ni la constitución del 2010, prohíbe que las personas en litis o conflictos conversar  y llegar a un consenso.

Tampoco el profesional del derecho debería tener limitantes para sugerirles a sus clientes, que su conflicto tiene varias vías de solución antes de acudir a los tribunales. Tal como dicen un adagio popular, lo que está permitido no está prohibido.

Este podría permitirle a su cliente, quien en ese momento esta aturdido o confundido en su conflicto, que sus situaciones tienen soluciones viables siempre si él o ella está en la disponibilidad de llegar a un acuerdo.

Ahora bien, debería explicarle que para eso ocurrir, su cliente debe estar dispuesto a reunirse con la otra persona, dialogar y escuchar lo que desea oír y lo que no desea escuchar.

Con esas observaciones y sugerencias, sus clientes irían a la mesa de la mediación con amplias expectativas y dispuestos a buscarle alternativas a sus controversias. Las mismas pueden ocurrir con su pareja, familiar, vecindad, en el trabajo, en la universidad u otros espacios humanos.

Para contar con un profesional de derecho con el perfil de asesorar a personas en conflictos, el mismo debería estar sensibilizado sobre los métodos de resolución de conflictos (MARCs), desde sus estudios universitarios, en donde debería ser entrenado y sobre todo aprendido para aplicarlo en su oficina legal.

Ese profesional de derecho manejando estos métodos de resolver conflictos, estaría en la capacidad de orientar adecuadamente a sus clientes y por supuesto podría cobrar sus honorarios sin problemas.

Cuando el cliente se le acerca lo hace para que le ayude a solucionar sus diferencias y a la vez les explique las ventajas o desventajas de acudir al tribunal, centro de mediación o de arbitraje. Siempre que su cliente resuelva en tiempo record, este expresara su satisfacción y admiración al profesional de derecho.

De lo que si estoy seguro, la asesoría bien lograda permite a las personas opciones diferentes a la de los tribunales y mucho menos, asistirse de la violencia para resolver un conflicto.

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