Domingo, 17 de junio, 2018 | 3:56 am

La alianza de Cuba y Venezuela se mantiene indeleble en la era poscastrista

Maduro y Díaz-Canel. AP/archivo
Maduro y Díaz-Canel. AP/archivo


La Habana.- Los Gobiernos de Cuba y Venezuela ratificaron hoy que durante el capítulo que abre la llegada de Miguel Díaz-Canel a la Presidencia de la isla mantendrán su estrecha alianza con vistas a lograr una integración económica que cimente “la unidad, la independencia y la liberación del siglo XXI”.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, desde ayer en La Habana, se convirtió en el primer mandatario en visitar el país caribeño tras el nombramiento del sucesor de Raúl Castro, y aseguró este sábado a medios oficiales cubanos que viene a “renovar esperanzas, sueños y mirar al futuro”.

Cuba y Venezuela mantienen una estrecha alianza política y, sobre todo, económica, que se remonta a la etapa de los ya fallecidos gobernantes Fidel Castro y Hugo Chávez; y fue reeditada tras asumir Nicolás Maduro el poder en el país suramericano y ahora parece que seguirá invariable con Díaz-Canel al frente de la nación caribeña.

En la última década, la economía cubana se ha sustentado en el petróleo que suministra Caracas a precios preferenciales a cambio del envío al país suramericano de médicos y maestros para brindar servicios profesionales, aunque la llegada de crudo ha caído a la mitad en los últimos dos años por la crisis que afronta Venezuela.

Por ello, la reedición del pacto bilateral llega a la vez que Cuba busca nuevos proveedores de combustible, ya que la isla no produce todo el petróleo que necesita para cubrir su demanda interna.

Maduro y Díaz-Canel celebraron su primera reunión oficial en el Palacio de la Revolución de la capital cubana después de que el líder venezolano depositara la tradicional ofrenda floral ante la estatua del prócer independentista José Martí, el mismo protocolo para las visitas de alto rango durante las épocas de Raúl Castro y de su hermano Fidel.

Sin embargo, la anécdota de la jornada la protagonizó precisamente el único detalle diferente respecto a los actos oficiales de los Castro- estaba presente la esposa de Díaz-Canel, Lis Cuesta, que se estrenó como primera dama en un país en el que las familias de sus anteriores líderes eran invisibles.

“Queremos visualizar diez años por delante, qué más se puede hacer, qué más es necesario hacer por nuestros pueblos de América Latina y el Caribe, para echar bases profundas e indestructibles de la unión política, espiritual, moral y sobre todo económica”, afirmó Maduro a medios oficiales antes de reunirse con su homólogo cubano.

La integración económica, sostuvo, “va a cimentar la verdadera unidad, la independencia y la liberación del siglo XXI, que va a descansar sobre lo que construyamos en lo económico”.

Durante esta visita se espera que Maduro también se vea con Raúl Castro, una reunión que tendrá como posible escenario la sede del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), ya que el entorno institucional del Palacio de la Revolución lo emplea ahora el nuevo presidente.

Antes de viajar a Cuba, Maduro adelantó en Caracas que aprovecharía para dar un abrazo al menor de los Castro, de 86 años, a quien se refirió como “hermano mayor”.

El gobernante venezolano viajó acompañado de su esposa, Cilia Flores, y sus ministros de Exteriores y Educación, Jorge Arreaza y Elías Jaua, respectivamente.

La próxima visita que recibirá el nuevo líder cubano es la de su homólogo de Bolivia, Evo Morales, también estrecho aliado y quien llega a La Habana el próximo lunes con una agenda similar a la de Maduro que incluye la ceremonia de ofrenda y conversaciones oficiales con el gobernante cubano.

Díaz-Canel, que ayer cumplió 58 años, fue proclamado el pasado 19 de abril presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba durante la segunda sesión de la IX Legislatura de la recién instalada Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento unicameral).

Era, desde 2013, primer vicepresidente del país, un cargo al que llegó tras una larga trayectoria política que comenzó en las bases juveniles del PCC y se cimentó en las provincias de Santa Clara (centro) y Holguín (este), hasta su entrada en el Gobierno como ministro de Educación Superior (2009).

Nada más traspasar el cargo al nuevo presidente, Raúl Castro anunció en su discurso de despedida ante la Asamblea que Díaz-Canel también le sucederá como primer secretario al frente del PCC en 2021, cuando debe celebrarse el VIII Congreso de la formación.