Lunes, 12 de noviembre, 2018 | 3:16 am

Jesús Liranzo aterroriza con rectas a 100 millas

Fortaleza. El derecho en cada salida avasalla los bateadores. Clave. Liranzo está tirando la potente bola rápida en la zona de strike y la combina con buenos sliders y curvas.

El derecho Jesús Liranzo, de los Gigantes del Cibao,  trabaja para llegar a Grandes Ligas.
El derecho Jesús Liranzo, de los Gigantes del Cibao, trabaja para llegar a Grandes Ligas.


SANTO DOMINGO.-Cada salida del lanzador derecho Jesús Liranzo, de los Gigantes del Cibao, se convierte en un espectáculo por la velocidad que alcanzan sus bolas rápidas, que con frecuencia suben a 100 millas por horas.

“Wao, este tipo si tira duro”, exclamó el bateador Víctor Robles, de las Águilas Cibaeñas, al abanicar una poderosa bola rápida de Liranzo el pasado 26 de octubre en el estadio Cibao.

El pasado domingo, el espectáculo de Liranzo alcanzó su máximo esplendor al lanzar varias bolas rápidas entre 98 y 101 millas por hora durante dos entradas en blanco frente a los Toros del Este en su natal La Romana.

“Estoy difrutando lanzar por primera vez en el país y lo que es mejor con excelentes resultados”, dijo Liranzo.
Explicó que el incremento en la velocidad de sus bolas rápidas se debe a pequeños ajustes que le hizo el veterano cerrador Ramón Ramírez, quien desde que llegó a las prácticas de los Gigantes del Cibao lo acogió, siendo la bendición que le mandó Dios para mejorar en su carrera.

“Antes tocaba algunas veces las 100 millas con la bola rápida, pero ahora puedo hacerlo con más frecuencia gracias a las enseñanzas de Ramón”, sostuvo Liranzo.

Los ajustes

Liranzo menciona que los ajustes que le enseñó Ramírez fueron mantenerse enfocado para aprender a calmarse durante el juego, sin importar la situación que esté enfrentando, algo que le afectaba bastante en el pasado, porque sentía que el juego se le ponía muy rápido; colocarse en línea, de frente hacia el plato; quedarse en balance y atrás con sus piernas; atacar temprano la zona de strikes frente a los bateadores; utilizar sus manos y sus piernas, quitándole presión a su brazo; ejecutar el lanzamiento en la zona que quiera y cómo estudiar para lanzarle a cada bateador, además de aprender a utilizar los dos lados de la tabla monticular.

Liranzo explicó que sus superiores en los Piratas de Pittsburgh están sorprendidos por el avance que demuestra en la liga dominicana, donde apenas ha otorgado un boleto en 11 entradas y un tercio, propinando 15 ponches, permitiendo apenas una carrera limpia.

— Ficha personal
Jesús Liranzo firmó en 2011, a los 18 años, con los Bravos de Atlanta, que lo dejó libre luego de iniciar como profesional en 2012. Una semana después lo firmó el equipo de los Orioles de Baltimore.