Lunes, 17 de diciembre, 2018 | 12:57 pm

Inseguridad social



Está de moda quejarse por los seguros médicos. Tres lustros de seguros de salud, planes de pensiones y riesgos laborales, demuestran progresos enormes tras la ley 87-01 sobre seguridad social. La calidad del servicio podrá debatirse aunque mayormente funciona bien.

Pocas áreas de nuestra vida regulada ofrecen tanta protección y garantías ante abusos, como la seguridad social.

Quéjese de la luz, teléfonos, transporte o seguridad, para comparar. Por ignorancia o desidia, o porque la maraña institucional abruma, muchísima gente no aprovecha los recursos legales para quejarse, protestar o cambiar de ARS o AFP si les dan mal servicio.

Las tensiones en los medios de comunicación por las deficiencias de la seguridad social ofrecen una radiografía de la pobreza argumental de muchos involucrados, del ámbito empresarial o gubernamental. Hace falta una firme y decisiva voluntad política que ordene muchos macos, como revisar cápitas o coberturas, así como aspectos de la ley que deben modificarse.

Da vergüenza ver médicos comportarse como sindicalistas, aseguradoras riquísimas obstaculizando reformas, clínicas privadas lamentando mejoras de hospitales públicos.