Impacto medioambiental cambia el sentir de Miches



 

En Miches han sido inauguradas recientemente varias obras de infraestructura: Las carreteras que unen a Miches con Bávaro, El Seybo y Sabana de la Mar;  el malecón municipal, considerado como uno de los más bonitos del país.  A lo que se debe añadir la reconstrucción de las calles, su señalización, la organización del tránsito y la construcción de dos liceos en etapa de terminación. Además, haberse dado el primer picazo para la inminente construcción de un complejo turístico.

Todas esas realizaciones han creado muchas expectativas en los munícipes, tanto los locales como los de la diáspora, porque perciben que con las obras de infraestructura construidas, el municipio se ha  preparado para recibir los retos de un desarrollo turístico sostenible que permitirá la explotación del principal capital municipal, que son sus recursos naturales.

Al llegar a la Cordillera Oriental se puede observar el paisaje imponente de sus montañas, que obliga la vista hacia la Bahía de la Gina, Samaná, Punta Hicaco, Montaña Redonda, Punta de Mangles, la Ensenada de la Finca, Laguna Redonda y Limón; y al llegar a la ciudad de Miches se pueden ver las aguas cristalinas del rio La Yeguada y las de su litoral costero, todos atractivos naturales de extraordinaria belleza.

Sin embargo, ha surgido una nota discordante que ha intranquilizado a los habitantes de este pueblo y se ha convertido en comidilla preocupante de un municipio que acaba de salir del atraso y el abandono secular, para proyectarse como uno de los principales polos turísticos del país.

Se trata de la construcción de una carretera en plena cordillera Oriental, a lo alto del Km. 13 de la carretera Miches-Seybo, que ha convertido en un lodazal las aguas del rio La Yeguada y las del litoral costero del pueblo de Miches, donde desemboca este rio.

Las autoridades competentes deben detener la construcción de esa carretera, que impacta tan negativamente el medioambiente y la biodiversidad local, que destruye el paisaje de montaña, y que ha traído tanto desasosiego a un pueblo que acaba de despertar y ver realizados sus sueños de prosperidad.

Publicidad

Publicidad