Foropúblico.2

Por: El Día

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21 abril, 2017 12:01 am



Más que un discurso, ser demócrata es un estilo de vida. Hay ejemplos de sobra de personas que se ponen esa etiqueta, pero que actúan a la inversa con una frecuencia y facilidad impresionante.

Por ejemplo, apoyan un golpe de Estado cuando quienes lo dan son de su simpatía o contra quien se ejecuta le es antipático, pero se ponen pintura de guerra y llaman a escalar las montañas cuando es contra un mandatario o Poder del Estado de su agrado.

De igual manera aplauden o alientan el incumplimiento de la ley cuando les conviene o es en virtud de acciones de su simpatía, pero son los más legalistas cuando el cuestionado es de su desagrado.

Las convicciones se demuestran cuando nos aferramos a ellas en cualquier circunstancia.

Las redes sociales son medios que han transformado el mundo de la comunicación, pues le han abierto un foro sin barrera a los ciudadanos de todas partes del mundo.

Como con otros instrumentos, el uso que se les da las convierte en buenas o mala.

Hay quienes las usan para informar, educar, entretener o relacionarse con otras personas o grupos.

Pero también hay los que las han convertido en una especie de paredón digital, de “foro público de última generación”, similar al que usaba la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo para detractar a los que caían en desgracia.
Un demócrata no ametralla moralmente al que se expresa diferente a como él quisiera.

En estos tiempos, difamar u ofender tiene el mismo efecto dañino a través de las redes sociales como el que tiene a través de los medios convencionales.

Los demócratas reales, los que piensan en el bien común, aborrecen el “foro público”, incluyendo su versión “foropúblico.do”

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