Extradición perjudicial



La extradición fue la principal amenaza para los grandes narcotraficantes latinoamericanos.

Ellos entendían que una condena en Estados Unidos les implicaba largos años de cárcel y tener que perder sus fortunas.

República Dominicana durante mucho tiempo mantuvo una actitud tímida con relación a la extradición.

Narcos como Rolando Florián Féliz fueron juzgados y condenados a largas penas en República Dominicana y su patrimonio identificado era confiscado.

Esa visión cambió radicalmente a partir de 1996, cuando se decidió atender de manera expedita las solicitudes de extradición de Estados Unidos.

También cambió la política estadounidense con relación a los narcotraficantes y en vez de castigarlos con severidad empezó a ofrecer tratos que permitían cumplir pocos años de prisión y retener la mayor parte de su fortuna.

Importantes narcos dominicanos que fueron extraditados se acogieron a esa nueva política estadounidense y poco tiempo después retornaron a la República Dominicana con sus fortunas lavadas institucionalmente y libres de los cargos anteriores a su extradición.

La entrega de narcos a Estados Unidos se está convirtiendo en una práctica perjudicial para la sociedad dominicana y un instrumento de “impunidad” para estos grandes criminales que empiezan a llevar sus malas artes a actividades comerciales y empresariales ordinarias.

Mucha de la violencia y la intimidación que se están produciendo en segmentos comerciales y empresariales tiene su origen en las prácticas transfundidas por estos narcos que retornaron al país con sus fortunas lavadas.

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