Martes, 22 de enero, 2019 | 5:28 pm

En las fiestas navideñas, la clave es prevenir los excesos alimenticios

Realidad. La superabundancia de las festividades puede afectar el tubo digestivo, el hígado y el páncreas. Recomendación. No consumir alimentos guardados por mucho tiempo.

En esta temporada se suele ingerir alimentos recalentados,  sobre todo los que están condimentados con mayonesa, y comer comidas recalentadas.
En esta temporada se suele ingerir alimentos recalentados, sobre todo los que están condimentados con mayonesa, y comer comidas recalentadas.


SANTO DOMINGO.-Durante la época navideña es común que se incurra en excesos alimenticios y alcohólicos, por la cantidad de reuniones con familiares, amigos y compañeros de trabajo, donde se pueden ingerir alimentos de manera exagerada, lo que puede ser contraproducente para la salud.

Sócrates Bautista, coordinador de la Unidad de Gastroenterología de los Centros de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), dice que, de no tomar las previsiones necesarias, esta superabundancia puede afectar el tubo digestivo, el hígado y el páncreas.

“A nivel intestinal es frecuente encontrar pacientes con episodios de gastroenteritis, cuya principal causa es de origen osmótico y esto se debe a la sobreingesta de alimentos”, asegura el gastroenterólogo.

Malas prácticas

Otra de las causas comunes, según explica Bautista, es que en esta temporada se suele ingerir alimentos recalentados, sobre todo los que están condimentados con mayonesa, los cuales tienden a aumentar la incidencia de gastroenteritis de origen infecciosa.

El especialista también hace hincapié en la comida que no ha tenido una correcta cadena de frío posterior a su preparación.

En cuanto al hígado, Bautista explica que el sobreconsumo de bebidas alcohólicas, a parte de ocasionarle inflamación a esta glándula (hepatitis alcohólica), puede provocar cambios en la conducta y es una de las primeras causas de accidentes de tránsito en estas festividades.

“La glándula pancreática al igual que el hígado, es capaz de inflamarse, sobre todo con la sobreingesta de bebidas alcohólicas y atracones alimentarios, la misma puede inflamarse incidiendo en una temible complicación llamada pancreatitis aguda, que si no es manejada agresivamente y con tiempo puede llevar al paciente a cuadros catastróficos e incluso la muerte”, advierte el especialista del Cedimat.

Además de las afecciones citadas previamente por el doctor, dice también que la diarrea osmótica es otra de las complicaciones que se presentan luego de abusar de los alimentos.

Define esta condición como la que aparece posterior a la sobrealimentación, la cual está muy por encima de lo que el intestino puede tolerar.

Consejos para cuidar la salud

Lo más importante para disfrutar de estas fiestas es la moderación en la ingesta de alimentos y bebidas, además del cuidado en la manipulación de los mismos a fin de evitar situaciones desagradables.

El consumo de bebidas alcohólicas debe ser controlado para evitar situaciones que puedan comprometer la salud o integridad física o infringir las leyes por sus efectos.

Es recomendable comer antes de asistir a las actividades, para tener menos hambre y consumir menos alimentos.
Otra idea es la de aumentar las porciones de vegetales y frutas en los platos a consumir.

Debemos procurar no consumir alimentos guardados por mucho tiempo y optar por aquellos cocinados en el momento.

Es importante reducir las porciones lo más que se pueda y evitar las grasas que tanto daño provocan y sensación de malestar.

Se debe intentar priorizar las carnes más magras respecto a las que contienen más grasas.
A la hora de consumir postres y dulces ricos en azúcar, y excesivamente procesados, opte por las frutas como postres.

Consecuencias de los excesos alimenticios

Resultado. “El tubo digestivo tiene una capacidad de manejar nueve litros de líquidos en 24 horas y cuando se sobrepasa este umbral, este tiene que salir de alguna forma y el intestino no puede manejarlo, por lo que se convierte en lo que se conoce como diarrea osmótica”, señala Bautista.

Los pacientes tienden a presentar vómitos, diarrea, cuadro de deshidratación y fiebre, a veces con escalofríos y no mejora con el reposo gástrico.

Así mismo, menciona la diarrea aguda infecciosa, la cual es provocada por parásitos, bacterias, virus y hongos. Generalmente se contrae por la no adecuada manipulación de los alimentos y por no recibir la recomendada cadena de frío.