Miércoles, 18 de julio, 2018 | 10:47 am

En el Bloque Opositor vuelve cada quien a lo de cada cual

luis-170


El nacimiento del Bloque Opositor fue conyuntural y como tal su existencia también. En realidad los unió la necesidad de algunos candidatos de justificar su anémica votación, un PRM que necesitaba afianzarse como contrapeso político, atender compromisos con agendas foráneas y cobrar desplantes hechos por sectores gubernamentales.

Por eso en ese bloque hay unos mansos y cimarrones que no necesitan de mucha arena para tirarse piedras.
Así como se dice que no hay una oposición articulada contra el Gobierno, se debe decir que el Bloque Opositor tampoco encontró muchas piedras en el camino, porque la cúpula del PLD está demasiado concentrada en sus propios problemas.

Es decir, oposición y oficialismo caminaban sin que el uno pudiera atencionar al otro.

El PLD se ha encargado de encontrar en el propio PLD sus propios incordios; pero el Bloque Opositor también empieza a descubrir sus insalvables diferencias.

Ver marchar agarraditos de las manos a quienes proponen muros en la frontera con quienes les gusta que sea abierta no era un espectáculo que duraría mucho.

El “pues no y se apea” lo ha dado el proyecto de ley de partidos políticos, pero lo cierto es que las diferencias ideológicas y de agendas son tan profundas que solo era cuestión de tiempo.

El Bloque Opositor ya empieza a desmoronarse y, como dice la canción popularizada por Joan Manuel Serrat, “y con la resaca a cuestas vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas”.
El Bloque empieza a quebrarse.