Lunes, 12 de noviembre, 2018 | 5:24 am

El papa ofreció sus consejos a la familia en una ceremonia en Dublín

El papa Francisco camina junto al primer ministro irlandés, Leo Varadkar, durante su reunión el sábado 25 de agosto de 2018 en Dublín. (AP Foto/Gregorio Borgia)
El papa Francisco camina junto al primer ministro irlandés, Leo Varadkar, durante su reunión el sábado 25 de agosto de 2018 en Dublín. (AP Foto/Gregorio Borgia)


Dublín.- El papa Francisco ofreció hoy sus consejos a las familias sobre los problemas actuales, como la rupturas o el uso de las redes sociales, durante una ceremonia en el estadio Croke Park de Dublín ante decenas de miles de personas.

Francisco llegó hoy a Dublín para participar en el Encuentro Mundial de las Familias y concluyó su jornada con una sugestiva ceremonia en la que hubo cantos celtas, bailes, y la actuación del tenor italiano Andrea Bocelli.

Cinco familias llegadas de Burkina Faso, Irak, Canadá, Irlanda e India expusieron ante el papa su testimonio sobre algunos problemas actuales y Francisco después reflexionó sobre ello.

“Vosotras, familias, sois la esperanza de la Iglesia y del mundo”, exclamó. El papa aconsejó a las familias que bauticen a los niños de pequeños y no esperen “a que crezcan para que ellos elijan” porque dijo, “con el bautizo recibirán el Espíritu Santo y serán mucho más fuerte porque tienen la fuerza de Dios”.

También habló de las redes sociales, que opinó “no son necesariamente un problema para las familias” sino que puedan ser beneficiosas, aunque con “prudencia”.

“Las redes sociales no son necesariamente un problema para las familias, sino que pueden ayudar a construir una red de amistades, solidaridad y apoyo mutuo”, dijo en su discurso.

Pero advirtió de que es importante “que estos medios no se conviertan en una amenaza para la verdadera red de relaciones de carne y hueso, aprisionándonos en una realidad virtual y aislándonos de las relaciones auténticas que nos estimulan a dar lo mejor de nosotros mismos en comunión con los demás”.

Aunque explicó que también las familias e pueden a veces interrogar “sobre la necesidad de reducir el tiempo que se dedica a estos medios tecnológicos” para así “poder pasar más tiempo de calidad entre ellos y con Dios”.

En los testimonios también se escuchó el de una familia de Burkina Faso cuya historia llevó al papa a recordar que las familias necesitan aprender tres palabras- “perdón”, “por favor” y “gracias”.

“Cuando discutas en casa, asegúrate de pedir disculpas y decir que lo sientes antes de irte a la cama (…) Lo que se necesita es una mirada, un beso, una palabra afectuosa… y todo vuelve a ser como antes”, dijo.

“No hay familia perfecta. Sin el hábito de perdonar, la familia se enferma y se desmorona gradualmente”, destacó Francisco ante el estadio Croke Park repleto de familias y muchos niños y ancianos.

El testimonio de Enass y Sarmaad, refugiados iraquíes que viven en Australia, hizo que el papa se refiera a “cómo el amor y la fe en la familia pueden ser fuentes de fortaleza y paz incluso en medio de la violencia y la destrucción causada por la guerra y la persecución”.

“Su historia nos lleva a las trágicas situaciones que muchas familias sufren a diario, obligadas a abandonar sus hogares en busca de seguridad y paz”, dijo.

Y señaló que “las familias generan paz, porque enseñan el amor, la aceptación y el perdón, que son los mejores antídotos contra el odio, los prejuicios y la venganza que envenenan la vida de las personas y las comunidades”.

Otro de los consejos de Francisco fue que “una sociedad que no valora a los abuelos es una sociedad sin futuro” porque, agregó, “nuestros abuelos nos enseñan el significado del amor conyugal y parental”.

Francisco citó el testimonio de una nómada irlandesa, Missy, para recordar que “la familia ha sido siempre una fuente de fuerza y de solidaridad entre los nómadas” y que “en la casa de Dios, hay un lugar para todos. Nadie debe ser excluido”.

Con las notas del aria “Nessun Dorma” interpretada por Bocelli, se dio por finalizada esta llamada “Fiesta de la Familia” y Francisco mañana clausurara el Encuentro con una misa en el parque Fenix, donde se elegirá la próxima ciudad que organizará este evento que se celebra cada tres años.