Lunes, 16 de julio, 2018 | 10:36 am

El objetivo debe estar definido



Los directivos de la Liga Femenina de Baloncesto anunciaron la masiva contratación de jugadoras cubanas como refuerzo para el torneo programado para comenzar el 21 del presente mes de abril.

Con ello, imagino, se tiene la intención de mejorar la calidad en lo competitivo, pero además, llamar la atención a los fanáticos.

Para este torneo habrá tres nuevos conjuntos: Murallas de San Lázaro, Leñeras de Santo Domingo y las Hidalgas de Santiago, que se unen a las franquicias Indias del Sur, Águilas de Guachupita, Olímpicas de La Vega, Reinas del Este, Calero y Mauricio Báez.

No creo que se pueda presentar un espectáculo de mucho nivel, dado que en el país, a pesar de las 18 cubanas que refuerzan, no hay material de calidad para tantos equipos.

Se supone que el principal propósito de los promotores es desarrollar el talento, con miras a conformar una selección nacional competitiva, estatus que se ha perdido.

Hoy, sin duda, el básket femenino dominicano ha disminuido, por lo que la labor debe centrarse en mejorar esa posición.

Ese debe ser el objetivo, porque no todo se debe circunscribir, aunque eso está de moda, a simples logros económicos inmediatistas.