Jueves, 13 de diciembre, 2018 | 4:29 pm

El gerente de Seattle se equivocó con Robinson Canó



El pasado martes el buen amigo “Chú”, quien es la mano derecha del dominicano Robinson Canó colocó en su estado de Whatsapp la preparación que hacía el jugador previo a su juego en triple “A”, su primero, luego de que fue suspendido el pasado 15 de mayo por esteroides.

Me lució muy extraño verlo calentarse con un mascotín de primera base. En el béisbol como en la milicía y en todas las actividades los “rangos se respetan” y Canó se los ha ganado.

Es cierto que Canó le colocó una mancha muy grande a su carrera con eso de consumir esteroides, sin embargo, no es el primero y es seguro que no será el útimo.

En junio, con los Marineros dentro de la clasificación lució gracioso que el gerente general Jerry Dipoto dijera que Canó al regresar no iba a tener de regreso su posición habitual que es la segunda base. Único estelar suspendido en no tener su posición al regresar.

Ahora el equipo está en una posición difícil, porque está a dos juegos de Oakland (67-46), que ocupa el segundo “wild card” y a cinco de los Yanquis que tienen el primero con marca de 69-42 y Canó está listo para regresar el próximo martes, se espera que pueda ser el jugador que le dé el impulso que necesitan los Marineros para regresar a la postemporada por primera vez en 16 años.

El dirigente Scott Servais, quien tiene excelente relaciones con Canó debe obviar la petición del gerente Dipoto y colocar al dominicano en la intermedia, posición que más le puede ayudar, y mandar a Dee Gordon para los jardines.

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