Martes, 13 de noviembre, 2018 | 12:51 pm

El “Dominican Desk”, un país escritorio



Por años en el país se tenía como algo “mítico” el “Dominican Desk” del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Era algo casi tan misterioso como la famosa “encuesta de la Embajada”.

Al “Dominican Desk” el imaginario popular le atribuía poderes casi omnipresentes con fuertes conexiones con la CIA y otras influyentes agencias estadounidenses.

Condicionado por esas leyendas, aproveché una invitación casi oficial que en los años noventas me hiciera el mismísimo Departamento de Estado y pedí conocer el “Dominican Desk”.

Mi petición fue complacida, y grande fue mi sorpresa al comprobar que el “mítico” “Dominican Desk” era efectivamente lo que decía ser: un escritorio. Para que se entienda mejor, un simple escritorio colocado en un gran espacio del Departamento para América Latina y era atendido por una sola persona.

En ese momento entendí que nosotros somos “un país escritorio” y que para las potencias mundiales somos apenas un punto que con mucha frecuencia requiere hacer uso de otros lugares cercanos que sirvan de referencia para explicar dónde estamos.

Justo eso somos para China y Estados Unidos, un pequeño país desconocido totalmente por la mayor parte de sus poblaciones.

Somos como el escritorio que si estorba es quitado del medio y tirado a un rincón, pero si resulta atractivo puede convertirse en una apreciada pieza decorativa.

Para satisfacer nuestro ego, nos queremos creer que somos una ficha trascendente en el ajedrez mundial por nuestra posición geográfica, pero la verdad es que todo dependerá de que nosotros mismos nos demos importancia y que hagamos las tareas que tenemos que nos correspondan.

El presidente Danilo Medina tiene previsto visitar China en algunas semanas, no le pidamos más de lo que la dignidad como representante de todos los dominicanos le permita. Su misión debe centrarse en presentar las bondades del país como eventual socio comercial, firmar acuerdos de “ganar ganar” y despertar el interés entre los chinos por este pequeño país enclavado en el mismo trayecto del sol.

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