Sábado, 15 de diciembre, 2018 | 8:20 am

El discurso boomerang como estrategia de los populistas



Por Miguel Otáñez, especialista en visibilidad y posicionamiento.

Los Spin doctor y los Speech writers de hoy, los primeros especialistas en manejo de la opinión pública y los segundos, expertos redactores y escritores de discursos políticos, saben que: “suena mejor una percepción creíble que una realidad incierta”, por lo que en comunicación política la mejor improvisación la planean al menos con 14 días de anticipación.

Hacer la tarea

Churchill decía que “la preparación es, si no la clave del genio, por lo menos la clave para parecer un genio”. Extrapolemos la conclusión del político británico hacia la comunicación política y al proceso previo a la construcción de un discurso empático que sea la respuesta precisa a los problemas que primero se sienten, luego se piensan y posteriormente se expresan esperando respuestas.

Los discursos que encuentran tierra fértil en el corazón y la mente del “pueblo” son aquellos que salen de ellos mismos, es decir, son el resultado de una Encuesta Base, esa que descifra el sentimiento del electorado frente al candidato y sus adversarios, el grado de reconocimiento de cada uno de ellos; el rechazo de los electores hacia ellos; la intención del voto; los principales problemas a resolver; el perfil del “candidato ideal”, así como las características para que los candidatos alcancen este perfil, incluso quienes son los “culpables de su desdicha”, entre otros puntos que el equipo de estratégico de la campaña considere necesario, deben medirse en este estudio (Elgerresta, 2002:15).

Resultados

Los estudiosos del “éxito” electoral de los populistas Latinoamericanos, Europeos y ahora Norteamericanos, como es el caso de Donald Trump, denominan al mensaje construido con esa información levantada Discurso boomerang, llamado así porque sale de la gente, colectado por los políticos y devuelto a ellos con toda la emoción necesaria para “conectar” y llevarlos a entender que, ellos -los políticos- dicen exactamente lo que pensamos -los ciudadanos- y en el fondo, yo – el ciudadano- también pienso igual.

De hecho, Fran Carrillo, uno de los autores del libro “El Porqué de los Populismos”, sostiene en él, que “La gente que los apoya lo hace movida por un discurso de certeza, preferible en tiempos de zozobra que una retorica de incertidumbre, por muy ilusionante que esta fuere”.

Carrillo, también director de la consultora internacional en comunicación política, “La Fábrica de Discursos”, agrega que los populistas, dentro de los cuales cita a Vladimir Putin, de Rusia; Trump, Estados Unidos; Marine Le Pen, Francia; Pablo Iglesias, España, entre otros, han logrado con este discurso “activar descontentos segmentados para lanzar un mensaje que nutra diferentes capas sociales que tengan como denominador común el hastío y el cansancio de hacia una forma de vida. La desgracia siempre ha sido rentable”.

Si el fin justifica los medios, y el mismo es llegar al poder, debemos concluir, partiendo de las opiniones del experto, que los políticos de la oposición de la República Dominicana, sobre todo los tradicionales, no han logrado construir un discurso capaz de capitalizar el poco o mucho descontento que hay en la población, y aunque el populismo pueda parecer malo no lo es, los malos son algunos populistas y sus maneras. Toma y deja, decía mi madre.

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