Martes, 19 de junio, 2018 | 7:38 am

El de Jorge Bonifacio es otro triste caso sobre esteroides

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel


Nueva vez se repite, una y otra vez, la historia de jugadores dominicanos involucrados en el consumo de esteroides. Es una situación bochornosa que tiene mucho parecido a una puesta en escena de una obra de teatro.

El caso de Jorge Bonifacio es una muestra de que nuestros jugadores tienen escasa materia gris o están muy mal asesorados. En este caso asumió toda la responsabilidad.

No es posible que a estas alturas un joven con todo el potencial de convertirse en jugador regular se meta en este berenjenal, cuando ya es casi imposible violar los análisis que determinan el consumo de sustancias prohibidas.

La suspensión de 80 partidos, es decir, la mitad de la temporada, es una desgracia para un pelotero de apenas 24 años.

Lo peor de todo es el estigma, que le quedará para toda la vida, en que se pierde la credibilidad y deja dudas sobre sus estadísticas.

Jorge no será el primero ni el último, pero es otra página negativa para el béisbol dominicano, que tiene el más elevado por ciento entre los detectados en esas actividades.

Ojalá que este caso sea otro escarmiento a miles de niños y jóvenes que practican béisbol.

RADARES.- La Procuraduría General de la República parece que está “muy ocupada” en las pesquisas del caso Odebrecht, porque jamás se ha referido, ni por asomo, al despojo de más de dos millones de metros del complejo La Barranquita en Santiago.