Lunes, 24 de septiembre, 2018 | 1:16 pm

El club Calero se cae a pedazos



Resulta una barbaridad que esta sociedad se dé “el lujo” de que las instalaciones físicas de la mayoría de los clubes deportivos y culturales estén en franco deterioro, a pesar de que miles de ciudadanos de todas las edades las utilizan a diario.

Es decir, que esos clubes llenan un objetivo fundamental en el sano desarrollo de la sociedad dominicana.
Nadie puede poner en duda el aporte que a favor de sus respectivas comunidades realizan esas instituciones en sectores plagados de delincuentes, falta de oportunidades, prostitución e inundados por el micro tráfico de drogas.

Los clubes deportivos y culturales, y aprovechamos para felicitar al Mauricio Báez con motivo de su 55 aniversario, son motores que impulsan el deporte y la cultura, lo que es un real contrapeso contra todos los males que se arrastran desde hace décadas.

Por ejemplo, el club deportivo y cultural Calero, ubicado en el sector de Villa Duarte, y que a partir del 30 de este mes celebrará varios actos con motivo de su 35 aniversario, a pesar de que es utilizado por todos los políticos cuando tienen sus actividades en esa zona, presenta un marcado deterioro, porque desde 2014, ahí no se ha dado ningún tipo de mantenimiento.

Y es penoso, y hasta desagradable, observar que una obra que está al servicio de miles de niños y jóvenes de esa zona, hasta cierto punto marginada, tenga inservible el sistema sanitario, las luces interiores, lo cual se percibe desde el exterior de la instalación.

Reitero que los ayuntamientos tienen responsabilidad de ese mal, porque no son capaces de aportar ni un clavo para contribuir a que sus ciudadanos practiquen deportes. ¡Qué bien!