Sábado, 23 de junio, 2018 | 4:49 pm

El amor y el interés se fueron al campo un día y más pudo…

Hugo López Morrobel
Hugo López Morrobel


Los refranes recogen a la perfección realidades que se dan a nuestro alrerededor en forma cotidiana, aunque muchos ignoran la sapiencia que se da en cada uno de ellos.

Eso de que “el amor y el interés se fueron al campo un día, y más pudo el interés que el amor que le tenía”, ¡cuánta sabiduría hay en este aforismo, porque esa situación se da a diario en todos los aspectos de la vida, ni más ni menos.

Cuando se conoció que el azteca Saúl “Canelo” Álvarez había dado positivo a una sustancia conocida como clembuterol, sostuve que eso no sería óbice para que se suspendiera el combate frente al kazajo Gennady Golovkin.

Y estaban soñando los que pensaban contrario, debido a los intereses que estaban en juego en esa pelea, no solo por parte de los boxeadores y promotores, sino hasta por la propia ciudad de Las Vegas, donde está previsto el espectáculo.

Cuando se presenta un show de ese tipo, en este caso una revancha, crece por segundo el interés de los aficionados.
Y como el primero generó cuantiosos recursos a la ciudad, ahora se espera triplicarlos.

No fue al azar que el presidente del Consejo Mundial de Boxeo, José Sulaimán, otorgó una especie de perdón a Canelo, haciendo constar que es real el problema que ocasiona en México el consumo de carne de res, pero no admite que recibe millones por ser el rector del combate.

Estamos ante sociedades, en la que quienes conspiran contra los intereses económicos y el “statu quo”, definitivamente tienen muy pocas probabilidades de sobrevivir por mucho tiempo.

Por eso es que el refrán que cito al principio tiene vida propia en estos casos, y continuarán teniendo vigencia por los siglos de los siglos.