Sábado, 18 de agosto, 2018 | 4:19 am

El 60 % de los mayores de 60 años tienen algún grado de escoliosis

Incidencia. Es indistinta del género, pues afecta tanto a los hombres como a las mujeres, aunque es mayor en ellas. Sintomatología. Es mínima, descubriéndose muchas veces por consulta casual

28/05/2018 ELDIA_LUNES_280518_ Sociales26


No es posible precisar, pero algunos estudios sugieren que el 60 % de los personas mayores de 60 años de edad tienen algún grado de escoliosis, sin presentar síntomas significativos en la mayoría de los pacientes; porcentaje que se incrementa entre los 60 y los 80 años hasta en un 70 % sin que esto signifique que el paciente necesite cirugía.

Así lo asegura el cirujano de columna Giovanni Ureña, neurocirujano, con especialidad en microcirugía, de los Centros de Diagnóstico y Medicina Avanzada y de Conferencias Médicas y Telemedicina (Cedimat).

La curvatura de columna o escoliosis es una condición que por lo regular ocurre durante el período de crecimiento, la niñez o la pubertad.

Aunque puede presentarse a causa de afecciones como la parálisis cerebral infantil y la distrofia muscular, trastornos del desarrollo pélvico o una de las extremidades inferiores, se desconoce la etiología o causa.info-curvatura-columna-adultos

En el caso de los adultos, se diagnostica a partir de los 18 años de edad y, según Ureña, hay dos formas en las que se puede padecer: la primera, tenerla desde niño y que, al llegar a la madurez la enfermedad progresa hasta la vida adulta.

En los adultos

La segunda se conoce como escoliosis del adulto o de Novo, deformidad rotacional tridimensional compleja de la columna que resulta de la degeneración progresiva de los elementos vertebrales en la edad madura, donde no existe historial de escoliosis previamente”, explica el doctor Ureña.

Según el especialista, este tipo resulta secundaria a la degeneración de los elementos que conforman la columna, principalmente, una degeneración de forma irregular o asimétrica del disco intervertebral y de las plataformas vertebrales, así como de las articulaciones o facetas, creando una distribución asimétrica de las cargas del cuerpo y posteriormente deformidad de la columna.

Con la edad, y de forma natural, todos experimentamos cambios degenerativos de los discos y las articulaciones, siendo este proceso más acelerado en algunas personas que en otras.

Si la degeneración es mayor en un lado de la columna que en otro se puede desarrollar una desviación o escoliosis en la parte baja de la espalda, adoptando la forma de C.

Además, este proceso de degeneración puede dar origen a otras condiciones, como la enfermedad degenerativa del disco, canal lumbar estrecho o estenosis espinal e inestabilidad de la columna, siendo estas patologías, en la mayoría de los casos, las responsables de la sintomatología que obliga a los paciente a buscar ayuda médica.

Incidencia

En la mayoría de los pacientes, la sintomatología es mínima, descubriéndose muchas veces por un encuentro casual mientras se investiga otra dolencia.

La incidencia de esta enfermedad es indistinta del género, ya que, de acuerdo a Ureña, afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque en la población femenina es ligeramente más común.

“Esto, probablemente, se debe a que la mujer es un poco más sustituible por la osteoporosis a presentar fracturas vertebrales con facilidad frente a traumas o caídas menores, cuando la fractura es mayor de un lado que de otro puede favorecer al desarrollo de la escoliosis del adulto.

Para esta condición, dice el galeno, no se ha identificado que tenga una carga genética, pero “hay una predisposición familiar en los pacientes con antecedentes familiares de osteoartrosis y artritis reumatoide, también es más frecuente en pacientes nacidos con una asimetría pélvica o acortamiento de una de sus extremidades inferiores, pero no existe un factor genético determinante”.

La realidad

Aunque no existe forma de prevenir esta enfermedad, se puede ayudar a tratar su progresión controlando el sobrepeso y haciendo ejercicios como la natación.

A pesar de la deformidad, este tipo de paciente puede realizar su vida cotidiana con limitación mínima. Solo la minoría de los pacientes requerirá intervención quirúrgica.

Señales que alertan sobre el problema

Además de una evidente deformidad o curvatura de la columna, entre los síntomas de la escoliosis está el dolor, que puede ser de tipo axial (por la degeneración del disco intervertebral y de las facetas o articulaciones vertebrales) y dolor radicular (se origina por la compresión de uno o varios nervios, pudiendo ser similar al dolor ciático de los pacientes con hernias discales). También puede dar origen a un déficit neurológico.

En los niños o en los adolescentes es prácticamente asintomática.

En el caso de los adultos, es muy raro que una persona mayor de 40 años se someta a una cirugía.
La indicación de la cirugía siempre va a estar dada a la sintomatología progresiva o a que exista un fallo del manejo conservador.

Entre las medidas que se toman antes de optar por una cirugía está la indicación de analgésicos, relajantes musculares y fisioterapia, que son de gran ayuda para mejorar las condiciones clínicas de los pacientes, también se pueden realizar bloqueos (facetarios, rediculares y epidurales) que brindan mejoría del dolor a corto o mediano plazo.