Miércoles, 21 de noviembre, 2018 | 4:16 am

¿Drama o tragicomedia?



Los dominicanos no hemos descubierto ni patentado ninguna gran invención, aunque si aportamos el tabaco, el casabe, las habichuelas con dulce, la bachata y peloteros como contribuciones notables a la cultura universal. Eso está a punto de cambiar.

El caso Odebrecht ofrece la oportunidad de que algunos imputados y abogados ingresen a algún salón de la fama de litigantes y jurisconsultos, pues en el ambiente judicial flota la fétida sospecha de que en silencio muchos defensores de los inculpados se regodean con la posibilidad de que el expediente carezca de pruebas documentales suficientes.

¡Dizque todos inocentes! Ya tenemos precedentes con el juicio en única instancia al senador por San Juan que le libró de parte de las culpas morales que el rumor público continúa atribuyéndole. Desde incidentes porque conocerlo en jurisdicción privilegiada vulnera el derecho de la mayoría a un juicio con doble instancia, hasta recusaciones por “gadejo”, la parte preliminar pautada para comenzar el 6 de julio será el inicio formal de un drama que ojalá no concluya como tragicomedia

José Báez Guerrero

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