Lunes, 20 de agosto, 2018 | 5:57 pm

Despertar democrático



El clima democrático que vivimos, aun con los esfuerzos necesarios en los que hay que insistir para fortalecer institucionalmente poderes del Estado independientes, debe su razón de ser a las luchas contra un tiempo oscuro.
De ese pasado tenebroso no podemos olvidar un acontecimiento como la desaparición de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.

Un hecho que ocurrió un día como hoy; y que constituye un punto de frontera, más que un suceso histórico, aunque también tenga ese valor.

Era un periodo de madres intranquilas, que se acostaban con el desasosiego de si regresarían o no sus hijos a los hogares.

Un periodo de oprobio e irrespeto de los derechos humanos que tuvo un fin favorable, debido a que la voluntad de lucha y resistencia de toda índole prendió en un puñado de hombres y mujeres que, en su momento, tomaron la decisión correcta de enrumbar a la República Dominicana por una nueva senda.

El camino por el que nos enrumbamos hoy tiene esa referencia fronteriza porque enseñó a los dominicanos dónde terminaba la dictadura y dónde empezó nuestro despertar cívico nacionalista.

El pueblo dominicano, que conquistó a un precio alto su democracia, tiene que seguir trillando los caminos de la libertad plena y el desarrollo sostenido.