Sábado, 8 de diciembre, 2018 | 12:25 pm

De la piedad a inclusión



El 3 de diciembre se celebra el Día Mundial de la Discapacidad, con el fin de promover la accesibilidad y la desaparición de barreras arquitectónicas para facilitar la vida diaria de personas con discapacidad, así como conseguir su integración, tanto social como laboral.

La evolución del pensamiento social, jurídico y político en relación con la discapacidad ha ido a la par con el desarrollo del principio de la igualdad en la aplicación de los derechos humanos.

Por solidaridad y justicia social, a través de declaraciones y convenciones se reconocen derechos específicos de las personas que viven con algún tipo de discapacidad.

Hasta en el lenguaje de los instrumentos internacionales aprobados en defensa de ese colectivo se nota un nuevo enfoque en las acciones individuales que les benefician.

No se habla ya de lisiados, disminuidos o impedidos sino de personas con discapacidad o con capacidades diferentes.

La erradicación de términos estigmatizantes ha estado vinculada con los movimientos de personas con discapacidad que han luchado por el reconocimiento de su condición especial a partir de la no discriminación.
En lenguaje de derechos humanos, tener capacidades diferentes es reconocer que entre los seres humanos existen diferencias físicas o biológicas, pero en esencia, todos somos iguales y merecemos un trato digno y justo.

Antes, se confinaba a los niños ciegos, sordos o con síndrome de Down. Se apartaba de la escuela a los que tenían déficit de atención o que significaran cualquier problema para el sistema escolar.

Ahora, se habla de una educación inclusiva que propugna por la adecuación de dicho sistema a las necesidades especiales del niño.

El nuevo paradigma es la creación de escuelas inclusivas que respeten la igualdad aceptando la diferencia.
La política en el área de discapacidad superó la etapa de la piedad y del asistencialismo.

Se parte de un enfoque de prevención, de rehabilitación y educación que ha contribuido a que las personas con discapacidad cada día sean más activas, y, como expresa Naciones Unidas, se hayan convertido la fuerza motriz en la promoción constante de la política en materia de discapacidad.

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