De béisbol y plátanos



Las veces que República Dominicana se hace representar por una selección nacional en algún deporte, despierta un orgullo y espíritu de unidad que nos hace grande entre los grandes.

El béisbol, el baloncesto y el voleibol son deportes en equipo que suelen traernos grandes satisfacciones a nivel internacional, además de la mucha alegría y gran pasión que nos despiertan localmente.

Igual ocurre cuando nuestra bandera es representada por un atleta en un deporte de combate o habilidad individual.
El deporte nos genera una pasión que nos une, contrario a la política, que provoca una pasión que nos divide.

Al igual que hace cuatro años, los dominicanos seguimos con entusiasmo cada partido del equipo dominicano en el Clásico Mundial de Béisbol, donde un grupo de hombres adultos y millonarios disfrutan como niños el representar su patria.

El béisbol y el plátano se han unido para convertirse en una especie de símbolo a nivel internacional que nos identifica como pueblo alegre e intenso.

A lo mejor necesitamos del “plátano power” para enfrentar los problemas en otros ámbitos en los que somos tan apasionados como en los deporte.

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