Domingo, 20 de enero, 2019 | 2:48 pm

De Aulio Collado a Rafael Abinader



Cedo el espacio de mi columna a la sentida carta póstuma del doctor Aulio Collado Anico a su entrañable amigo don Rafael Abinader.

13 de noviembre de 2018
Santiago de los Caballeros, RD
Sr.: José Rafael Abinader
9 días después

Amigo, en esta hora inefable en que Dios te ha recibido, yo te saludo en nombre de todos aquellos que junto contigo iniciamos hace más de 50 años el maravilloso esfuerzo de dar a nuestra patria un destino diferente y mejor.

¿Qué nos dejas querido Abinader?, todo lo que amaste, todo lo que fue tuyo, el ejemplo de tu sencillez de corazón, tu voluntad de servir que te llevo con tanta naturalidad a los más altos cargos de la jerarquía administrativa de la patria. Más acá de la vida pública nos dejas a tu familia, hijos ejemplares, nuestra alma máter y a la muchedumbre de tus amigos y compañeros en las varias facetas de tu personalidad.

Sin desmesuras verbales nos dejas todo lo que fuiste. No nos corresponde indagar sobre los designios de Dios, pero el cielo está para personas de valor como tú. Es necesario que el grano muera para que surja la espiga, según dice el libro Santo.

Nuestras vidas son los ríos que van a dar al mar y desde el mar el agua ascenderá de nuevo hacia lo alto como nube, como lluvia, como nieve, volverás a ser agua para saciar la sed , para regar los campos, para domeñar la energía, para transformarse en tallo y sombra, en flor y fruto, volverás a ser río y a recorrer por los mismos causes que la llevaron antes hasta el mar; si todo esto es verdad, es aplicable a la vida de Rafael Abinader, nada de lo que amó, de lo que hizo, de lo que quiso, desaparece con él, por ello cabe decir que cuantos vivimos el calor de su amistad no podemos despedirlo, más bien decirle estás en nuestro ayer como también estarás en nuestro mañana, con la confianza de volver a verte cuando para todos vuelva a salir el sol.
Adiós noble dominicano,
Dr. Aulio José Collado Anico.

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