Danilo trabaja contra viento y marea para cumplir las promesas



Las coyunturas como la que actualmente vive la República Dominicana – con la judicialización del caso Odebrecht, el alboroto que causa en la opinión pública, en las redes sociales, y el continuo activismo ciudadano de la Marcha Verde- suelen crear una cierta visión tubular de la realidad, que impide avistar otros hechos del presente que tienen mucha relevancia.

De ninguna manera podemos restar importancia a todo lo que está aconteciendo, pues es parte de nuestra historia como país y una oportunidad singular para reflexionar como colectivo social y preguntarnos:

¿Qué tipo de nación queremos? ¿En qué sociedad deseamos vivir? ¿Cuál es el legado que anhelamos para nuestros descendientes?

El momento no es para caer en un atascadero ni para pensar que llegó el apocalipsis, el despeñadero, el derribo irremediable.

A mi edad, 77 años, con una trayectoria pública dilatada que me ha permitido ser testigo y vivir muchos episodios aciagos, prefiero mirar hacia adelante y, sin inscribirme en un optimismo a ultranza, contribuir a que el país se mantenga cohesionado en el camino hacia el desarrollo que crea oportunidades para todos.

Esta es la señal que, sin dudas, nos está dando el presidente Danilo Medina: no parar de trabajar sin importar las circunstancias, seguir desarrollando paso a paso, eslabón a eslabón, una obra trascendente, con visión de futuro que se sobreponga a las olas presentes.

Tomemos en cuenta los hechos de manera objetiva y nos daremos cuenta del ánimo de Danilo y su espíritu de trabajo para mantener el Gobierno en marcha, sin distraerse de los objetivos que se ha planteado para cumplir las promesas hechas a los ciudadanos.

El cumplimiento de las promesas –que es la mejor carta credencial de un buen estadista como Danilo- se evidencia en soluciones habitacionales, infraestructura, transporte, salud, medio ambiente, educación, estabilidad macroeconómica y del sistema financiero, factores que crean confianza a los ciudadanos y a la inversión generadora de empleos para continuar moviendo la rueda de la economía.

Vale la pena compartir algunos hitos que se convierten en evidencias de un gobierno que no para de trabajar. Empiezo por citar elementos concernientes a nuestra área de desempeño, el Ministerio de Energía y Minas, para luego dar paso a los demás aportes:

– La renegociación del modelo financiero de Barrick Pueblo Viejo, hecha conjuntamente con la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), que permitirá al fisco una ganancia estimada en la recaudación de US$181 millones para el período 2017-2019.

-Aumento de la generación eléctrica con recursos renovables, renglón que muestra un crecimiento de 60.6 % en 2016.

-Cumplimiento de las metas presidenciales en 86.3 % al mes de mayo, según el Sistema de Monitoreo y Medición de la Gestión Pública.

-La expansión del sistema 911 a Santiago, Montellano, Puerto Plata, Navarrete, Cabarete y Sosúa con el mismo potencial que tiene en Santo Domingo.

– Titulación, desde 2014, de más de 29,719 nuevas parcelas, solares y viviendas estatales. 14,826 de estas titulaciones han sido a favor de parceleros de la Reforma Agraria.

– La disminución en 9.2 puntos porcentuales de la mortalidad materna, al descender de 99.3 por cada 100 mil nacidos vivos en 2015 a 90.1 en 2016.

– Designación de 400 nuevos médicos que prestarán servicios en las Unidades de Atención Primaria (UNAP), ubicadas en diferentes comunidades del país.

– El primer picazo para la construcción del proyecto habitacional Juan Bosch en Santiago, que contará con más de 10,000 viviendas económicas y dignas.

-Próximo inicio del proyecto urbanístico “Nuevo Domingo Savio”, que cambiará la vida a 45 mil personas residentes en La Ciénaga y Los Guandules.

-Puesta en marcha de la licitación para la compra de computadoras, dispositivos tecnológicos e informáticos, lo cual permitirá la instalación de aulas tecnológicas, como parte del programa “Un estudiante, una computadora.

-Inauguraciones recientes de obras para los servicios de salud y educación por un monto de más de RD$540 millones en beneficio de las comunidades de Jánico, en Santiago; La Descubierta, Jimaní, Haina, San Juan de la Maguana y otras zonas.

-Desde 2014 2 millones 381 mil 344 adultos se han alfabetizado, bajando la tasa de analfabetismo de 13% a 3% en solo tres años.

-SeNaSa cubre a 3 millones 348 mil 425 dominicanos y se han incorporado recientemente más de 150 mil personas, incluyendo a miembros de la Policía y las Fuerzas Armadas y sus familiares.

-El país sigue reafirmando su liderazgo en crecimiento económico porque al primer trimestre de 2017 el PIB creció 5.2 % con una inflación acumulada de apenas 1.11 %.

Esta simple muestra de hechos forman parte de una extensa cadena de realizaciones en poco tiempo que definen la vocación por el trabajo del gobierno de Medina, una vocación con la cual deben contagiarse todos los funcionarios con un sentido de orquesta tocando la misma partitura de entrega a la gestión pública bajo parámetros de mayor transparencia y cumplimiento más estricto de la Ley, sin detenerse, dar siempre un paso al frente contra viento y marea.

*Por Antonio Isa Conde

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