Lunes, 16 de julio, 2018 | 5:22 pm

Cultura bajo asedio



A raíz del reciente remeneo ministerial, espíritus chiquitos se han regodeado colgando en redes sociales opiniones prolijamente soeces sobre un destituido.

Su modesto desempeño quizás merecía críticas y censuras, pero esos “haters” que ahora hacen fiesta por su despido debieron manifestarlas estando el sujeto de su inquina aun en su puesto; ahora es mezquino y pedestre hacer leña del árbol caído.

Críticas basadas en pendejadas, como que almorzaba con amigos en restaurantes caros o que algún atributo físico desentona con la mulata ordinariez de sus denostadores, lejos de descalificar a la víctima habla peor de cobardes que incurren en racismo inverso; porque decirle rubio a un ario con ánimo belicoso o gadejo revestido de santurrona hipocresía, es igualito a negrear a quien la melanina ha favorecido notoriamente.

Ojalá el nuevo ministro no vaya a creer que esa jauría rabiosa que aúlla contra Pedro Vergés le ofrecerá nada bueno, noble o valioso.

Creo que Eduardo Selman propiciará un renacimiento en Cultura, por sus dotes humanas, profesionales y políticas, “sine ira et studio”.