Lunes, 17 de diciembre, 2018 | 7:46 am

Conflictos entre personas mediadoras



Desde el surgimiento de Conflictos y Mediaciones he tenido la preocupación de abordar los conflictos entre personas mediadoras, aunque usted no lo crea, el conflicto es y serás siempre  una situación que nadie se encuentra ajeno, aun las mediadoras.

Tengo años, varios lustros, intercambiando impresiones con conflictólogos, mediadores, conciliadores y analistas de sistemas de conflictos y todos coinciden que, aunque una persona medie entre otros para llegar a un acuerdo, la persona mediadora no estará exenta de sostener un conflicto con sus pares.

Por más que se trate de pacificar y armonizar, el conflicto siempre estará presente en estos actores influyentes que median para que otros y otras lleguen a un acuerdo y a ellos y ellas quien los media?.

Un buen punto, no.  El conflicto, desde nuestra óptica, debería verse entre las personas mediadoras como algo tan normal, lo vemos en los otros, por qué en nosotros no. Sin embargo, el conflicto por varios factores entre mediadores, desde nuestro punto de vista, ha sido irreconciliable, o mejor dicho, inmediable. Esos protagonistas imprescindibles para buscar la paz.

Las posiciones y el ego desde nuestro visión, son dos factores que a nuestro entender, influyen al poco entendimiento entre las personas mediadoras.

Les he comentado a colegas y amigos (y a expertos extranjeros), que entre mediadores te veas. Pero desde nuestra opinión, soy de los que pienso que las personas mediadoras deberíamos dar el ejemplo de concordia y advenimiento ante los demás y entre nosotros y nosotras.

Somos lo que somos, personas mediadoras. Que como terceros imparciales actuamos para que las partes lleguen a un consenso. Consenso que se construye con la mediación: técnicas, herramientas y habilidades por competencias.

Pensé en esta columna organizándome para asistir a exponer el proyecto Conflictos y Mediaciones en el XIV Congreso Mundial de Mediación en Argentina, ocasión que nos ofrece la Cultura de Paz para escuchar y compartir experiencias de abordaje de los conflictos en este siglo XXI.

Entendemos desde nuestra humilde experiencia de 30 años, que  en estos predios de mediación, conciliación, arbitraje y juicio, lo más conveniente para las personas (y mediadores) es dialogar con un guía, es decir, con una persona mediadora formado y experimentado (abierto a escuchar las demás opiniones, borrando las cerraduras.

La persona mediadora no está exenta de la violencia, del conflicto, de la desavenencia, de la controversia, de la escucha, de la imparcialidad, de la mediabilidad, de la neutralidad. No, es una persona imperfecta,  y como tal, tiene defectos como los demás.

Puede ser, que la persona mediadora no escuche a otro/a mediador/a, también que no se dé por enterado/a, que no está escuchando al otro/a. Por mas experto que sea en los Métodos Alternos de Resolución de Disputas están abiertos a cambiarlo todo, hasta a los mediadores.

Como pueden notar, lectores y lectoras de Conflictos y Mediaciones, el conflicto no tiene amigos, a cualquiera se le pega. A cualquiera le hace un lío. A cualquiera lo separa, a cualquiera lo entretiene y a cualquiera le crea una nebulosa. Pero de todas maneras, sigo creyendo en el diálogo como mecanismo para resolver conflictos amistosos y duraderos en el tiempo. Las personas tenemos esa cualidad, que ningún otro ser la posee.

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