Con la almohada



En una conversación reciente alguien me preguntó qué me hace feliz. Y casi sin darme cuenta le contesté: poner la cabeza en la almohada con la conciencia tranquila.

Me miró sorprendido como diciendo qué me estás contando, y me puse a analizar por qué afirmé eso.

Y simplemente me di cuenta de que me hace profundamente dichosa tener la capacidad de decidir hacer bien las cosas. Y miren que pongo en la misma frase: felicidad, decisión y acción positiva.

Y cómo se logra, fácil, siendo fiel a los valores que mis padres me enseñaron y sobre todo ver a los demás como buenas personas y practicar uno de los principios que leí estará de moda este año, la empatía, algo que aprendí desde la barriga.

Sé que en este preciso momento habrá muchos que tengan en su rostro una media sonrisa y piensen: “qué ingenua, no sabe lo que es la vida”.

Pero les tengo la respuesta clara: cuesta el mismo esfuerzo hacer las cosas bien que hacerlas mal, el camino que tomas es lo que marca la diferencia. Sé que suena a cliché, que muchas veces perdemos el control de las cosas, claro que sí, pero la decisión sigue estando en nuestras manos y hacer lo correcto siempre debe primar.

Todo, todo acaba poniéndose en su lugar. Puedes vivir el momento más oscuro, ese en el que piensas que no hay puerta de salida, que todo se ha conjurado para hacerte daño…

Pero si te mantienes fiel a lo que eres, a lo que quieres y sobre todo no dejas que quien actúa mal te provoque para responderle con la misma moneda, verás, y prometo que es verdad, que al final encuentras cómo seguir hacia delante y dejarás atrás con su inquina a quien te hizo daño y en el momento más inesperado la vida le devolverá el golpe.

Pero tú seguirás durmiendo tranquilo, con el convencimiento de que tomaste la decisión adecuada, aún cuando en ese instante pareciste ser débil.

Y de igual forma, esa energía positiva, esa actitud multiplica todo lo bueno que llega a tu vida.

Casi sin darte cuenta empezarán a ocurrir hechos maravillosos, a aparecer personas que te nutrirán y te reforzarán de tal manera que seguirás preparado para tomar la decisión correcta. Y lo mejor, de lo mejor, te irás a dormir con tu conciencia tranquila.

Ana Blanco

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