Miércoles, 14 de noviembre, 2018 | 3:42 am

Censura a la música en la radio



Desde que tengo conocimiento, la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía (CNEPR) ha venido censurando canciones de diferentes artistas debido a que contienen letras obscenas, de doble sentido, que incitan al consumo de drogas, la violencia y el sexo, entre otros factores.

Muchos aun recuerdan a doña Zaida Ginebra de Lovatón, quien en ocasiones se excedía con la prohibición de canciones cuyo contenido en realidad no decía nada que motivara su censura, pero ella siempre le veía lo inmoral y el artista debía aceptarlo tranquilamente. Ella se dio a respetar.

Se recuerda de censuras como “La hamaquita” y “El polvorete” (Fernando Villalona), “El nene se despertó María” y “El salón” (Conjunto Quisqueya), “Mi medicina” y “Ley seca” (Johnny Ventura), “El perico”, “La hija y la mama” (Bonny Cepeda), “El cilantro” y “El Cubanito”, (Jerry Vargas) y muchos más que su contenido para la época era un escándalo, letras que hoy pasarían de forma desapercibida.

Cada uno de estos artistas, luego de saber que fueron censurados pedían disculpas en los programas donde se presentaban por haber “ofendido” a la población con sus canciones.

Pero lo que ocurre hoy se les ha ido de las manos a los artistas, dueños, directores, programadores y locutores, así como al Gobierno, que ha permitido que las cosas llegaran tan lejos.

Los tiempos han cambiado y hay que adaptarse a ciertas cosas, a una nueva corriente musical y una moderna forma de expresión en la juventud, pero no llegar al extremo de tantas barbaridades.

Cuando son famosos, los artistas se convierten en héroes de muchos y lo que ellos digan o hagan será imitado por sus seguidores.

Los artistas internacionales de más fama no son los que cantan obscenidades, y son los que más han trascendido. Vamos a darle lo bueno a esta juventud, aun hay tiempo.

Fausto Polanco

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