Jueves, 20 de septiembre, 2018 | 12:03 am

Cannes empieza a hacer sus primeras apuestas

El director del Festival de Cannes Thierry Fremaux firma el 50/50 2020 Gender Equality Pledge durante el 71 ° festival internacional de cine, Cannes, sur de Francia, el lunes 14 de mayo de 2018. AP
El director del Festival de Cannes Thierry Fremaux firma el 50/50 2020 Gender Equality Pledge durante el 71 ° festival internacional de cine, Cannes, sur de Francia, el lunes 14 de mayo de 2018. AP


Cannes.- A la espera de la presentación, este lunes, del nuevo filme de Spike Lee sobre el Ku Klux Klan, varias películas despuntan en el camino hacia la Palma de Oro de Cannes, como un drama familiar japonés o un elegante romance polaco recreado durante la Guerra Fría.

En el ecuador del Festival de Cannes, la prensa empieza a destacar algunos filmes que podrían alzarse con el máximo galardón, aunque todavía no haya un claro favorito.

“Shoplifters”, del japonés Hirokazu Kore-Eda, un enrevesado drama familiar, arrancó los aplausos del público en su presentación a la prensa este lunes.

“Simplemente hermoso”, dijo Xan Brooks, del británico The Observer. “El mejor Kore-Eda desde hace años”, destacó David Ehrlich, de IndieWire.

Entre las cintas que sobresalen también figura “Cold War”, del polaco Pawel Pawlikowski. El autor de la oscarizada “Ida” ha vuelto a utilizar el blanco y negro en esta historia de amor imposible con la Guerra Fría de trasfondo.

Un romance contado “con belleza, profundidad, sentimiento, sutileza, romanticismo y dureza”, según el crítico de El País, Carlos Boyero. Para Screen, se trata de una realización “brillante y sofisticada”. La china “Ash is purest white” destaca también entre las apuestas.

Este poderoso retrato de una mujer enamorada de un gangster, en una China abandonada, “es un gran fresco histórico” con “un impresionante trabajo de la imagen”, según el crítico francés Philippe Rouyer, de Positif.

“Leto”, del ruso Kirill Serebrennikov, y “Three Faces”, del iraní Jafar Panahi, ambos ausentes del festival por no poder salir de sus países por cuestiones políticas, figuran igualmente entre los filmes mejor considerados.

“Salvaje, vertiginoso y a menudo desconcertante”, dijo Variety de la cinta sobre la vida de la estrella soviética del rock Viktor Tsoi.

Para el diario francés Le Monde, el filme sobre tres actrices iraníes es una obra de “minimalismo virtuoso”. Por otra parte, la leyenda del cine francés, Jean-Luc Godard, de 87 años, en liza con “Le livre d’image” y ausente del festival, llamó sobre todo la atención por la extraña rueda de prensa que dio, a través de la pantalla de un teléfono móvil.

Sin embargo, la crítica dio una buena puntuación a la película, una sucesión de imágenes que evocan sobre todo el mundo árabe y la guerra.

El regreso de Spike Lee 

Mientras Godard ha figurado siete veces en la competición oficial, 10 de los directores que compiten por la Palma de Oro este año lo hacen por primera vez, algo inusual en un certamen que suele ser criticado por seleccionar siempre a los mismos cineastas.

Hasta el anuncio del palmarés, el sábado, todavía quedan por proyectar las cintas de varios pesos pesados del séptimo arte.

El director estadounidense Spike Lee presentará este lunes “Blackkklansman”, basada en la historia real de un policía afroamericano infiltrado en el Ku Klux Klan.

Con este filme, el cineasta, conocido por su activismo en aras de la comunidad afroamericana, vuelve a la competición, 27 años después de “Fiebre salvaje”.

El italiano Matteo Garrone es otro de los asiduos al certamen. Esta vez presenta “Dogman”, sobre un peluquero de perros que torturó y asesinó en 1988 a un exboxeador convertido en jefe de una banda.

De las 21 películas en competición, sólo tres están dirigidas por mujeres: la francesa Eva Husson, con “Las hijas del sol”, sobre un batallón de combatientes kurdas, la italiana Alice Rohrwacher y la libanesa Nadine Labaki.

Este año el Festival, el primero después del escándalo Weinstein, tiene un marcado acento feminista.

Nombró a un jurado de mayoría femenina presidido por Cate Blanchett y el sábado, casi un centenar de mujeres que trabajan en la industria del cine, encabezadas por estrellas como la misma actriz australiana, Marion Cotillard y Salma Hayek, exigieron en la alfombra roja “igualdad salarial” entre ambos sexos, en una protesta histórica.