Miércoles, 12 de diciembre, 2018 | 12:01 pm

Cambio climático: La dramática realidad que afecta patrones meteorológicos

Retos. El descontrol de las lluvias, los ciclones y las sequías más frecuentes son consecuencias de esta causa. Necesidad. Onamet requiere más apoyo económico

El país lleva 50 años haciendo análisis termodinámicos de la atmósfera, los cuales miden los parámetros meteorológícos  .  Jose de Leon
El país lleva 50 años haciendo análisis termodinámicos de la atmósfera, los cuales miden los parámetros meteorológícos . Jose de Leon


SANTO DOMINGO.-Las variaciones en la temperatura, lluvias anormales, los ciclones fuera de temporada y las sequías extremas son algunos de los efectos del cambio climático que el país ha experimentado en los últimos años.

De acuerdo a la directora de la Oficina Nacional de Meteorología (Onamet), Gloria Ceballos, este cambio ha incidido en los patrones de lluvia, ya que se ha observado una dinámica distinta a los últimos 20 años.

“Antes, el mes más lluvioso era mayo, pero ahora se ha trasladado a junio y a julio”, indica la ingeniera y meteoróloga.

El país tiene centros meteorológicos en varios puntos.

El país tiene centros meteorológicos en varios puntos.

Citó que cada año que pasa es más cálido que el año anterior. Puso como ejemplo que los meses de noviembre, diciembre y enero eran fríos, pero ahora muestran temperaturas entre 30 y 32 grados. Asimismo, señaló que la formación de ciclones aumentó, a tal punto que se ha pensado renombrar otro nivel mayor al habitual de cinco grados.

Indicó que en la temporada ciclónica se formaban alrededor de 9 tormentas nombradas, pero en la actualidad esta cifra aumentó a entre 11 y 12 fenómenos.

Intensidad de cambios

Las variaciones fueron más notorias a partir del año 2005, puntualizó Gloria Ceballos, al destacar que en 2007 las tormentas Olga y Noel fueron consideradas hijas del cambio climático.

Sustentó que solo con la tormenta Noel se registraron lluvias entre 700 y 900 milímetros en la región Suroeste, zona en la que lo más que producían eventos pluviales era hasta 600 milímetros.

Al participar en Coloquios de EL DÍA, Ceballos sostuvo que el año pasado la población fue testigo de tres huracanes categoría cinco de manera simultánea (Irma, María y José), las cuales fueron el resultado de las altas temperaturas que se registraron en el océano Atlántico.

En el caso de ‘Irma’ los vientos máximos fueron superiores a 298 kilómetros por hora, casi 50 kilómetros por hora más que el huracán David.

Por otro lado, indicó que la sequía es otro tipo de fenómeno que ha alterado los patrones meterológicos. Recordó que entre 2013 y 2015 el país sufrió una sequía extraordinaria.

Brazo operativo

Ceballos explilcó que la Onamet es una entidad transversal a otras actividades económicas, por lo que se requiere constante apoyo económico y que el personal sea capacitado de manera continua.

“Con el cambio en el clima los meteorólogos han intensificado el nivel de trabajo”, precisó la funcionaria, al indicar que se requiere de mayor remuneración salarial y contratar más personal.

Recordó que esa entidad es un brazo operativo de otras instituciones, ya que el Centro Nacional de Emergencias, Obras Públicas, Agricultura, Turismo, Aeronáutica, Medio Ambiente y el Consejo Nacional de Cambio Climático usan los servicios de la Onamet para definir sus políticas públicas o medidas preventivas. Desde el año pasado la Oficina Nacional de Meteorología fue separado del Instituto de Aeronáutica Civil.

Operación

Onamet requiere apoyo económico

—1— Pocos empleados
Onamet solo cuenta con 20 profesionales especializados en Meteorología. Los demás empleados (305) ocupan puestos técnicos y administrativos.
—2— Más radares
Ceballos considera necesario instalar dos radares para estudiar y registrar los cambios meteorológicos en las zonas noroeste y suroeste del país, ya que existen varios microclimas en solo 48 mil kiómetros cuadrados.
—3— Precariedad
La falta de radares hace más difícil la labor de identificar los cambios de temperatura a nivel nacional, ya que en el país solo existe un radar, y está en Punta Cana.