Brujería y esteroides



La superstición y las cábalas son muy activas en el béisbol, al igual o más que en los juegos de azar.

Desde hace mucho tiempo se sabe que cuando a los peloteros les va bien no les gusta cambiarse las prendas interiores, las gorras, pulseras o cualquier otra indumentaria que considere le ayuda a mejorar su rendimiento.

Por esa razón en el país son muchas las “brujas” o santeras que se benefician económicamente de muchos peloteros que accionan en las Grandes Ligas.

Hay jugadores que antes de irse del país llevan sus bates, guantes, jackets y otras utilerías adonde las hechiceras para que les hagan sus “despojos” y así utilizarlos durante la temporada. Si les va bien debido a ese “trabajo” que le hizo la bruja le sale una propina bien rendida. Si las cosas van mal es común escuchar entre los peloteros: “¡cambia esa bruja que te robó los cuartos!”

En las peñas que hacen los jugadores, los cuentos y las anécdotas que se hacen acerca de este tema son inmensas.

Hay algunos que gustan de hacerles maldad a los que saben que creen en esos asuntos , por esos relajos llegan a enemistarse por mucho tiempo, aún estando en el mismo equipo, porque eso se respeta más que cualquier otra cosa. Me cuentan que los venezolanos son mucho más creyentes que los dominicanos en la hechicería.

También he hablado con varios jugadores sobre el consumo de esteroides, y algunos me revelaron que lo consumieron “solo por estar en el coro”, pero que los resultados no son tan buenos como se cree.

Un jugador lo comparó con el uso de la Viagra, que la toman sin necesitarla, solo por considerarlo un asunto psicológico.

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