Martes, 17 de julio, 2018 | 8:55 pm

Atención con Haití



Al Gobierno haitiano le toca enfrentar una protesta a gran escala, esta vez sin la asistencia militar de la Misión de las Naciones Unidas conocida como Minustah, y de inmediato reaparece el fantasma de la inestabilidad.

Tomando como excusa un considerable aumento en el precio de los combustibles, grupos que evidentemente responden a ciertas estructuras internas han tomado las calles con saqueos, quemas de propiedades y ataques a viviendas de líderes políticos y sociales.

Protestas que en democracias estables fueran manifestaciones pacíficas contra medidas oficiales, se revelan en Haití como focos desestabilizadores que incluso pudieran dar al traste con el orden institucional.

La comunidad internacional nueva vez debe poner su mirada sobre Haití, para evitar retrocesos luego de haber logrado ciertos avances en materia de estabilidad política.

República Dominicana, en particular, debe estar muy pendiente de cuanto ocurre, y colaborar en la medida de sus posibilidades para que se mantenga la estabilidad política y social en la vecina nación.

Hacemos votos para que las protestas sociales en Haití no deriven en la alteración del orden democrático.