Sábado, 19 de enero, 2019 | 8:43 pm

Así no es, no…



¡Qué barbaridad! Cuán silvestres podemos ser quedó ayer reafirmado con el anuncio por el empresario Antonio Marte, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), “prohibiendo” a los choferes afiliados a ese pseudo-sindicato permitir que haitianos, legal o irregularmente en el país, usen sus vehículos de transporte público.

El pedestre transportista justificó su ilegal y estúpida decisión alegando que policías, militares e inspectores de migración retienen sus autobuses –dijo textualmente “tenemos diez guaguas presas”— cuando realizan chequeos de control en carreteras y calles, buscando inmigrantes ilegales, y encuentran como pasajeros a haitianos indocumentados.

Marte, según varios diarios, tuiteó: “para evitar esos grandes inconvenientes, queda prohibido a partir de hoy montar extranjeros haitianos, no importa que estén legales o ilegales, no los monten, porque ustedes no son inspectores de migración”. ¿Recordará Marte u otros similarmente deficientes que unos dos millones de dominicanos residen en Estados Unidos y Europa, muchos ilegalmente?

La ilegalidad e irracionalidad de la macondiana “prohibición” resalta cuánto urge el imperio de la ley. ¡Tremendo foul de Marte!