Sábado, 8 de diciembre, 2018 | 12:23 pm

Área verde de la San Vicente Paúl está arrabalizada

Propuesta. Residentes proponen vigilancia y contenedores para basura. Parque. Ubicado en la isleta fue desmantelado por Opret.

Ante la falta de política social, efectiva Isabel  de los Santos vive en esa isleta.
Ante la falta de política social, efectiva Isabel de los Santos vive en esa isleta.


SANTO DOMINGO.-Desde hace siete años Isabel de los Santos vino de San Pedro de Macorís y se estableció en una de las bifurcaciones o áreas verdes de la avenida San Vicente de Paúl con Respaldo Venezuela, convirtiendo ese espacio en un arrabal, al levantar ahí una “casa” de desechos como refugio.

Ante la indiferencia de las autoridades municipales, el referido tramo, ubicado en Los Mina Viejo, que debería ser un pulmón ambiental en base a una adecuada vegetación, se ha convertido en un depósito de artefactos inservibles acumulados por la señora con aparentes problemas mentales.

Llena de escombros permanece la parte trasera.  José de leÓn

Llena de escombros permanece la parte trasera. José de León

A la ocupación ilegal de ese espacio se suma el descuido del entorno, lo que denota el desprecio a la vida con la falta de apoyo de la señora y de otros indigentes que hacen vida a la intemperie en lugares de igual condición de abandono.

También muestra el irrespeto que tienen las autoridades para con el derecho que tienen los demás a disfrutar de un ambiente sano.

“Para estar aquí… hay que pagarle al Gobierno, es Jehová que se lo paga, siempre aparecen gentes impertinentes de diferentes naciones a molestar y en ese suicidio estoy”, reaccionó la mujer que puso en evidencia su trastorno, y enseguida afirmó tiene 57 años de edad e hijos en su pueblo.

Si le preguntan de qué vive, afirma: “Jehová me mantiene, él me manda el diario con cualquier persona que pasa”.

“Eso está caótico con los escombros y la basura, ella tiene años y nadie limpia”, dijo Federico Júnior, empleado de un taller frente al trébol.

Similar están otros tramos ocupados con furgones por la Oficina para el Reordenamiento del Transporte con la construcción del metro, y también están llenos escombros tras concluir el trabajo.