Viernes, 19 de octubre, 2018 | 11:08 pm

ADP, intereses gremiales Vs. nacionales



Xiomara Guante fue elegida presidenta de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) en las recientes elecciones de esa organización.

Estas elecciones contribuyen al desarrollo y la estabilidad democrática a lo interno de estas instituciones.

El cambio indica que la directiva actual de la ADP, encabezada por Eduardo Hidalgo, no pasó la evaluación de desempeño realizada a través de las urnas y no cumplió las expectativas del gremio.

Sumemos a esto razones de poder: los partidos políticos dominantes han venido interviniendo de manera tan determinante en los gremios profesionales que más que una competencia electoral interna, en los hechos se trata de una contienda partidaria, que atrofia este tipo de instituciones.

Por lo visto los maestros buscan mejores acuerdos con el Gobierno y disminuir la confrontación que perjudica a los estudiantes, con las paralizaciones irracionales de clases.

Este tipo de elecciones confirman el valor y las metas de los agremiados y otorgan estabilidad y legitimidad democrática a sus actuaciones.

Independientemente de si todos los requerimientos de los maestros han sido cumplidos o no por el Gobierno, hay una lección que aprender: los maestros quieren mejores condiciones y evitar que se sigan reproduciendo como verdolaga las huelgas.

¿Esta elección de candidatos refleja un sentimiento aislado de esa organización por una insatisfacción que pudiera ser sustentada en la verdad y politizada con intereses particulares en ciertos casos, o se pudiera extrapolar a los sentimientos de discordancia entre gobierno y sociedad que se vienen experimentando en América Latina?
Ese profundo anhelo humano de realización individual y mejoramiento continuo en sociedad hace que las transformaciones institucionales sean inminentes.

Por eso, no te quejes, votas. Es la forma práctica para que el electorado tome decisiones mediante la elección de representantes acorde con sus aspiraciones legítimas.

Es esta una lección que los intermediarios entre los gobernados y el poder –los partidos políticos- deben tomar en cuenta. Siempre se ha dicho que los candidatos independientes no ganan elecciones, pero los movimientos reales de cambio en sociedad a menudo comienzan con un pequeño núcleo de personas comprometidas que tienen una misión clara y generan sentimientos similares de apoyo a este tipo de aspiraciones políticas en otros grupos de la sociedad.

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