¡Adiós, amigo!



Nostalgia: sentimiento de pena por la lejanía, la ausencia, la privación o la pérdida de alguien o algo querido.
Así vimos, durante horas, como el Séptimo Cielo ardía hasta convertirse en un esqueleto, una ruina, que al decir de los técnicos no recobra su esplendor.

Más de 30 de los 62 años que tiene el estadio Quisqueya, antes Trujillo y desde hace un par de años, Juan Marichal, había visitado esa estructura, día a día, en el período octubre-febrero.

El destino me dio la oportunidad de despedirme, junto a los compañeros Rafael Díaz, John Castillo, José Antonio Mena y Michel Tueni, porque estábamos en el lugar de los hechos cuando el humo inició su salida por uno de los respiraderos del aire acondicionado.

Cuando caímos abajo, vía escaleras, las llamas estaban encampanadas, fuera del alcance de nuestros esforzados bomberos.

Como dijo Rolando Guante, por ahí pasó lo más selecto de la comunicación deportiva.

El palco de prensa estaba en un gran momento, dotado de las principales facilidades para el buen trabajo de los periodistas.

Tratándose del principal pasatiempo de los dominicanos, el tema tiene trascendencia nacional, y hasta internacional, y justo es destacar la presencia en poco tiempo de Danilo Diaz, Gonzalo Castillo, David Collado, Ney Aldrin Bautista, Ricky Noboa, Dalvert Polanco, en respaldo a Vitelio Mejia, quien ha manejado bien el proceso. Nada, el caso tiene muchas variables, pero la pelota debe continuar

¡Adiós, Séptimo Cielo, adiós, gran aliado, adiós, amigo!

Renaldo Bodden

Publicidad

Publicidad