Miércoles, 20 de junio, 2018 | 4:51 am

4 maneras como la soledad puede afectar tu salud física

La soledad y el aislamiento social están ligados a la enfermedad, no solo mental, sino también física.
La soledad y el aislamiento social están ligados a la enfermedad, no solo mental, sino también física.


Todos nos sentimos solos en algún momento de nuestras vidas. Para muchos es algo pasajero, pero para algunas personas esa soledad se vuelve crónica.

Varios estudios han vinculado esa soledad crónica y el aislamiento social con una mayor incidencia de enfermedades y un mayor riesgo de muerte prematura.

Los científicos todavía desconocen cual es el mecanismo exacto detrás de esta relación, que no es necesariamente de causa-efecto.

¿Es la soledad la que genera enfermedades o son las enfermedades las que nos hacen estar más aislados?

Pero lo que los estudios sí dejan claro es que la soledad y el aislamiento social están ligados a la enfermedad, no solo mental, sino también física.

Algunos especialistas han incluso sugerido que su impacto sobre la esperanza de vida puede ser equiparable al del tabaco o la obesidad.

Estos son cinco aspectos de nuestra salud física que la soledad puede perjudicar, de acuerdo con estudios científicos:

1. Más riesgo de enfermedades cardiovasculares

La soledad está asociada a un aumento de casi un tercio en el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, como problemas del corazón y derrames cerebrales.

Nicole Valtorta, investigadora de la Universidad británica de Newcastle, estudió este fenómeno y le dijo a la BBC que existen tres potenciales mecanismos para explicar esa correlación.

Mujer triste rodeada de gente. Ilustración de soledad, por Rabia Ali.

El sentimiento de soledad se genera cuando tus relaciones sociales no son como desearías.

Uno es psicológico -la gente que se siente sola con más frecuencia tiene más probabilidades de tener depresión, ansiedad y de sentirse en general más infelices.

Otro mecanismo es biológico -quienes se sienten más solos quizás duerman peor, por ejemplo- y otro es conductual, quizás no hagan tanto ejercicio o fumen más.

Y por supuesto estos tres factores ligados a enfermedades cardiovasculares se pueden combinar e interactuar entre sí.

2. Menos capacidad para combatir enfermedades comunes

Un estudio de las universidades de California y Chicago, publicado en 2015 en la revista especializada PNAS, investigó el efecto celular de la soledad en humanos y en macacos y concluyó que puede suprimir la eficacia del sistema inmunológico.

Los académicos vieron que las personas identificadas como socialmente aisladas tenían un aumento del 12% en la actividad de los genes llamados CTRA, que están involucrados en la respuesta inmunológica.

Amigos de la mano. Ilustración de soledad, por Rabia Ali.

El estado de “hiperalerta”, desencadenado por el sistema simpático, incrementa la inflamación en el cuerpo y reduce nuestra capacidad para combatir infecciones.

Registraron que tanto en macacos como en humanos esa hiperactividad se manifestaba en niveles más altos de las células blancas que participan en la respuesta inflamatoria y en menores niveles de producción de proteínas inmunológicas antivirales.

La hipótesis detrás de este fenómenos es que los humanos evolucionaron para vivir en grupo, y cuando están aislados durante un período prolongado pueden sentirse inconscientemente amenazados y permanecer en un estado de “hiperalerta”, desencadenado por el sistema simpático.

Ese estado incrementa la inflamación en el cuerpo y reduce nuestra capacidad para combatir infecciones.

3. Presión sanguínea más elevada

Otro estudio de la Universidad de Chicago concluyó que la gente que sufre de soledad tiene más probabilidades de tener una presión sanguínea más alta en el futuro.

La hipertensión está asociada a un mayor riesgo de derrame, ataque al corazón, problemas de riñón y demencia.

El estudio fue publicado en 2010 en la revista Psychology and Aging.

4. Más riesgo de muerte prematura

Margarita perdiendo pétalos. Ilustración de soledad, por Rabia Ali.

“Los adultos de mediana edad tienen un mayor riesgo de mortalidad cuando tienen soledad crónica o viven solos que los adultos de mayor edad en esas mismas circunstancias”, según un estudio de 2015.

El aislamiento social y la soledad están asociados a un aumento del 30% del riesgo de muerte prematura, según un estudio de la Universidad Brigham Young University de Estados Unidos, publicado en 2015 en la revista de la Association for Psychological Science.

La investigación analizó 70 estudios diferentes en los que participaron unos 3.4 millones de personas.

Y concluyeron que, contrario a lo que pueda parecer, “los adultos de mediana edad tienen un mayor riesgo de mortalidad cuando tienen soledad crónica o viven solos que los adultos de mayor edad en esas mismas circunstancias”.

Los autores creen que el estudio de los efectos de la soledad sobre la salud está ahora en la misma fase de investigación en la que estaba hace décadas la investigación sobre el impacto de la obesidad.

Y creen que el problema de la soledad se incrementará en el futuro.